sábado, 23 de abril de 2011

Cuando Clara y Blanca se mudan a la casa de la esquina...

La autora se las arregla para transmitir lo vivido por Clara y Blanca antes de su llegada gracias al adecuado preciso uso de adjetivos. Isabel Allende logra un efecto impactante al narrar esta escena ya que nos describe el estado físico y a la vez espiritual de madre e hija, lo cual nos hace percatarnos de que han vivido recientemente un suceso violente que las aflige también psicológicamente.

Ayuda bastante que se nos detalle el aspecto físico de una forma directa. “Ambas tenía la cara hinchada, los ojos rojos de llanto y la ropa arrugada por el largo viaje en tren”. La autora describe las facciones así como la apariencia de la vestimenta. Todo esto suma para que deduzcamos que estos personajes han vivido recientemente un suceso duro para ambos.

Sin embargo, luego se confirma que Clara es una mujer de carácter fuerte y que no se deja vencer por la adversidad e inmediatamente trata de olvidar el desgraciado evento. Esto nos habla de la alegre personalidad de Clara quien hace la vida feliz en un momento de tristeza. “Pero Clara no tenía paciencia para la desgracias, de modo que al llegar a la gran casa de la esquina, que estaba vacía y lúgubre como un mausoleo, decidió que bastaba de lloriqueos y quejumbres, que era hora de alegrar la vida”. Esto habla de la rapidez con que Clara se repuso del impacto y empezó a vivir con normalidad.

Al final del fragmento caemos en la cuenta de que la agresión que sufrieron Clara y Blanca fue fuerte ya que se nos dice que “la madre y la hija se repusieron de las contusiones del cuerpo y los dolores del alma”. Esto nos demuestra que las mujeres estaban golpeadas espiritualmente por lo tanto es claro que han vivido una experiencia que las seguía asediando.

Además, podemos incluso llegar a pensar que el daño emocional fue mayor al físico, ya que se nos dice que Blanca era mucho más alta y joven que su madre y a pesar de eso, se veía más afectada por lo que había ocurrido. Vemos que al parecer el golpe sufrido afectó menos a Clara ya que al ser la madre y tener más experiencia de vida, podía resistir mejor los daños emocionales, mientras Blanca siendo joven todavía era fácilmente impactada en este ámbito.

En conclusión, todo lo mencionado se suma para darnos la idea de que Clara y Blanca pasaron por una circunstancia que las afectó a sobremanera tanto física como emocionalmente. A pesar de eso se nos dice que se repusieron relativamente rápido al golpe, demostrando así que son mujeres de carácter fuerte. La autora hace un buen trabajo ya que nos transmite claramente el dolor y sufrimiento de los personajes, ayudando así a que tengamos una idea más clara de lo ocurrido.


ALEJANDRO TAFUR (Perú)

1 comentario:

Silvia Diseñadora dijo...

Me hace recordar a la historia de Audrey Herpburn y su madre despues de la guerra. Ella es una heroina para muchos porque representaba la delicadeza, elegancia y espiritu bueno en un mundo en decadencia siendo ella misma. Sin embargo, no dejo de afectarle la realidad que vivia pero lejos de evadirla, la enfrento. El comentario de esta obra me parece muy bueno, al punto que ya quiero leer la obra. Felicidades